FOROS:
ASAMBLEAS DE AMLO,
CIRCULOS DE ESTUDIO,
CLUB DE PERIODISTAS,
SOBRE EL PETROLEO,
UNIVERSITARIOS,
DEBATES EN EL SENADO,
CONFERENCIAS SOBRE TEMAS DE ACTUALIDAD,
PONENTES ESPECIALIZADOS EN CADA MATERIA,
DOCUMENTALES.
TEMAS:
FILOSOFIA, ECONOMIA, HISTORIA, ANTROPOLOGIA, EDUCACION, RELIGION, POLITICA, ECOLOGIA, DERECHOS HUMANOS, CIENCIAS SOCIALES, ETC.
para mayor información sobre estos videos de la resistencia.
COMUNICATE:
videoamlo.patricia@gmail.com
CEL: 044 55 2528 3511
PATRICIA
-- SI NECESITAS Servicios de IMPRESION:facturas, volantes, carteles, papeleria llamanos:cel 55-5275-6418 brujula_metropolitana@hotmail.com
Calidad y Servicio oportuno.! Somos Resistentes, Apoyanos!
NO olvides visitar,AQUI Información, videos, noticias, efemérides y mucho más Twitter: http://twitter.brujuleando
"Una mirada ciudadana a nuestra realidad"
"Cuando una mujer avanza no hay hombre que retroceda"
Desde hace más de seis meses, una ciudad es asediada por paramilitares en Oaxaca: San Juan Copala. Las indiscriminadas ráfagas de AK-47 contra el principal centro político y ceremonial de la cultura triqui se mantienen a todas horas. Las emboscadas contra los pobladores que se atreven a salir de sus casas suceden casi a diario. Más de 30 muertos y centenas de heridos ha dejado el sitio a una población que resiste una guerra. La orden de los grupos armados es no dejar salir ni entrar a nadie: que los triquis que optaron por la autonomía se rindan por balas y por ausencia de alimentos y medicinas. Antes de la llegada de los paramilitares, el Ejército y las policías abandonaron sus cuarteles
San Juan Copala, Oaxaca. Calles desoladas donde deambulan pollos y perros famélicos; ventanas reventadas por las balas; paredes y techos descarapelados por los impactos de fusiles de asalto AK-47, R-15 y M-16 es el panorama de un amanecer en esta cabecera de la “nación triqui”, cuyos pobladores, apoyados por los de 10 comunidades más, instauraron como Municipio Autónomo el 20 de enero de 2007.
No hay calle que no se encuentre a tiro de los paramilitares, apostados en los cerros circundantes y, principalmente, en el barrio vecino de La Sabana y en los cuarteles del Ejército y de las policías municipal y estatal, abandonados desde el año pasado por las “fuerzas del orden”. Las balaceras a las que está sometida una población de más de 700 habitantes (y que antes de que iniciaran los ataques era de más de 1 mil 200) nunca terminan. Día, tarde y noche, los grupos armados disparan contra el edificio de la presidencia municipal, donde se encuentran el presidente autónomo entrante, Jesús Martínez Flores, y el saliente, José Ramírez, con una secretaria y un par de ayudantes.
Los disparos también se dirigen contra la iglesia, las escuelas, las casas habitación y contra la oficina de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, dependencia federal abandonada por el grupo de funcionarios que encabezaba el ingeniero Anastasio Villarreal Díaz, apenas iniciado el asedio paramilitar. Sin buscar demasiado, en cada calle se pueden observar decenas de cartuchos percutidos.
Todo hombre que sale de su casa es objetivo de los grupos armados de la Unidad para el Bienestar de la Región Triqui (Ubisort) y, aseguran los habitantes de Copala, de los del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), provenientes de la también vecina comunidad El Rastrojo.
Puertas cerradas, ventanas clausuradas, polvo acumulado en las calles que nadie barre y por donde nadie camina. Y los ojos asombrados de quienes por alguna rendija se asoman para observar a una abuela osada que recorre la calle principal de esta población: Lázaro Cárdenas.
El 28 de noviembre pasado comenzó el asedio de la Ubisort, afiliada al Partido Revolucionario Institucional (PRI), organización que encabeza Rufino Juárez Hernández, discípulo del actual secretario de Gobierno de Ulises Ruiz, Evencio Nicolás Martínez. Las acciones armadas del grupo estarían a cargo de Antonio Cruz García, Toño Pájaro, y Anastasio Juárez Hernández, hermano de Rufino, acusan los pobladores de Copala.
Las descargas siguen inquietando a hombres y mujeres. Los sobresaltos son comunes en estas familias que escuchan las detonaciones y los impactos en las paredes o en los techos de sus casas. El derroche de recursos de los grupos armados es incalculable: las balaceras son permanentes y cada descarga, de 25 balas, de AK-47, cuesta alrededor de 1 mil pesos.
Desde hace seis meses, los paramilitares cortaron los cables de la energía eléctrica, los de las líneas telefónicas y los ductos del agua potable. Los niños, a oscuras, silentes y temerosos se van a la cama o al petate después de haber rezado en sus casas a Tatachú, un Cristo sangrante, santo patrono del pueblo. En ellos recaen muchas de las actividades que normalmente harían sus padres: salir a buscar alimento, acarrear cubetas con agua del río, enviar recados y caminar presurosos por las calles más peligrosas, las de la plaza principal.
—Sí me da miedo; pero yo no me voy a ir de aquí, porque éste es mi pueblo-dice, sin titubeos, Leticia Velasco Aguilera.
Huipil a las pantorrillas, descalza y cabello recogido, la niña concluye: “Hay fuerza”.
Su dieta, como la de todas las familias simpatizantes del Municipio Autónomo, se reduce desde hace seis meses a tortillas tostadas de maíz, salsa de chile con agua y, a veces, frijoles.
Por algunas horas al día, los paramilitares permiten a las mujeres caminar ciertas calles. Aun así, los disparos se siguen escuchando. Si algún hombre se aventura a salir, debe cuidarse de los cuatro puntos cardinales, correr agachado cada que atraviesa una calle, buscar callejones y recodos en las paredes: está siendo cazado.
El párroco Rogelio Barragán, los médicos y casi todos los maestros abandonaron iglesia, centro de salud, dispensario y escuelas. La única institución educativa que se mantiene en funciones es la escuela albergue a cargo de la congregación de monjas diocesanas, cuya sede se encuentra en la ciudad de Huajuapan de León. Desde hace seis meses, los 55 niños, de entre seis y 16 años, no han podido salir ni ser visitados por sus padres. Las monjas se encargan de la manutención.
Se trata de entre ocho y 10 religiosas, cuya encargada es la madre María del Carmen Lucero Rosario. Son las únicas personas que pueden ingresar y dejar San Juan Copala en automóvil. Los lugareños consideran que ellas se convertirán en blanco de los paramilitares si entablan algún tipo de comunicación con los simpatizantes del Municipio Autónomo. Por eso, las religiosas no se relacionan con nadie.
Los demás niños de la comunidad no asisten a la escuela. Se trata de 150 alumnos de primaria y 110 de secundaria.
—Aquí lo único que se puede hacer ahora es sacar tu cara por la ventana, regresar al cuarto y volver a sacar tu cara por la ventana –dice el profesor Gregorio Chávez Jiménez, responsable de la Escuela Albergue de San Juan Copala.
Desde una casa permanentemente asediada por francotiradores, Julián González Domínguez, suplente del presidente municipal autónomo, explica que el objetivo de los grupos armados es que se retiren todas las personas de esta comunidad y se queden únicamente los priistas que, además, son minoría.
—Y cómo van a dejar las mujeres y las familias sus casas, su mercado, su plaza.
A decir del líder triqui, de 52 años de edad, la Ubisort y el MULT cuentan con el apoyo del gobierno estatal de Ulises Ruiz.
—El gobierno está con ellos. Cómo que tenemos tantos meses así y nadie de la policía viene. Ya vieron que no hay luz ni agua y que están balaceando todo el tiempo. Nadie sale. Pero gobierno no hace nada. Y de dónde sacan ellos armas y balas.
Desde finales de la década de 1990, las comunidades de Yosoyuxi y San Juan Copala encabezaron un movimiento crítico al interior del MULT, que culminó en 2006 con la fundación del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui-Independiente (MULTI). La nueva organización impulsó la creación del “Municipio Autónomo”, que cautivó a integrantes del propio MULT, pero también de la Ubisort. Comunidades enteras abandonaron sus antiguas organizaciones y se afiliaron al proyecto autonómico.
“El discurso ideológico sí existe; pero está subordinado a los clanes. Si un padre de familia acuerda integrase a una organización, lo hace con las familias de sus hijos; e, incluso de sus hermanos. Por eso, poblaciones enteras se adhieren a uno u otro movimiento”, explica Francisco López Bárcenas, abogado, maestro en desarrollo rural y autor del libro San Juan Copala: dominación política y resistencia popular.
Timoteo Alejandro, considerado el “líder natural” del MULTI y, desde Yosoyuxi, principal sostén del Municipio Autónomo fuera de la cabecera de San Juan Copala, explica que las diferencias con el MULT comenzaron cuando las comunidades pidieron cuentas de la utilización de los recursos de los ramos 28 y 33 del Presupuesto de Egresos de la Federación a los líderes Heriberto Pazos Ortiz y Rufino Merino Salazar.
—Cuando estábamos con ellos, nunca supimos nada de ese dinero. Y ni obras ni nada se hacían aquí. Hasta la fecha, las comunidades del MULT siguen sin nada; son las más pobres. Y mientras, los líderes son ricos y ni viven en la región triqui; viven en residencias de lujo en Oaxaca.
De 44 años, complexión delgada, mirada taciturna, huaraches y camisa remangada, don Timo, como le dicen sus paisanos, muestra con orgullo las dos canchas de basquetbol, los 500 metros de cemento del camino principal y las obras en construcción: una bodega y una nueva aula para la escuela. Dice que Yosoyuxi recibe ahora anualmente 80 mil pesos del ramo 28 y 2 millones del ramo 33.
Durante casi dos años, el Municipio Autónomo vivió en paz. El conflicto inició cuando la Ubisort logró reactivar sus grupos armados. Para ello, habría regresado de Estados Unidos Toño Pájaro, a quienes los habitantes de San Juan Copala señalan como quien se encarga de reclutar y entrenar paramilitares. El 28 de noviembre de 2009 se le impidió el paso a una caravana de campesinos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, que iba a solidarizarse con las autoridades del Municipio Autónomo. Los habitantes de La Sabana bloquearon la carretera mientras un grupo armado desataba una balacera en el centro de Copala.
El 8 de diciembre, una columna armada de la Ubisort tomó el Palacio Municipal. Declaró que no había Municipio Autónomo, sino “agencia municipal” y colocó en el puesto a Anastasio Juárez Hernández. El 10 de marzo de 2010, los simpatizantes de la autonomía retomaron el palacio mediante una concentración masiva de mujeres y niños, según el vocero del Municipio Autónomo Jorge Albino.
Rosa Martínez, de alrededor de 70 años, estuvo ahí. Recibió un balazo de AK-47 que le atravesó el pie derecho. Nunca pudo reponerse del todo y camina con dificultad. La herida aún no cicatriza.
—Llegamos mujeres y niños porque habíamos hecho asamblea. Entramos y los sacamos; pero uno disparó –dice, evasiva. No quiere recordar el hecho.
La mayoría de los hombres involucrados en la organización del Municipio Autónomo ha sido emboscada. Algunos han resultado heridos; otros, muertos y otros han perdido a un hermano, un hijo, una pareja. No hay uno solo que no haya sido afectado por un grupo paramilitar.
De 25 años de edad y bigote ralo, Albino muestra las cicatrices de una emboscada: siete balas de fusil de asalto automático AK-47 que se impactaron contra su cuerpo. Una de ellas permanece muy cerca de su columna vertebral. La emboscada ocurrió el 11 de mayo de 2006, en los albores de la constitución del Municipio Autónomo y cuando el iniciado activista contaba con 21 años de edad. Venía de la ciudad de Juxtlahuaca cuando fue emboscada la camioneta en que viajaba junto con otras dos personas: Adrián y Francisco Bautista. Adrián murió; Francisco salió ileso.
A decir de los simpatizantes de la autonomía, los sicarios buscaban a Timoteo Alejandro Ramírez, responsable de la comunidad de Yosoyuxi ante el Municipio Autónomo, o “líder natural”, como le llaman en esa localidad. No lo encontraron; pero un par de meses después le hicieron una herida que aún le hace derramar lágrimas: su hijo primogénito, de 19 años, también nombrado Timoteo Alejandro, fue muerto en una emboscada en el paraje Cieneguilla, cerca de Copala. “Por eso debemos tener muchos hijos; si nos matan a unos, no nos quedamos sin nada”, comenta.
En noviembre de 2009, Gregorio Chávez, de 23 años, hijo de Gregorio Chávez Jiménez, responsable de la Escuela Albergue de San Juan Copala, fue baleado en el centro de esa población. “Qué bueno que (las emboscadas) fueran (con armas) de (calibre) 22; pero usan puro R-15 y cuerno de chivo”, dice el padre de una familia de 11 hijos. “Dos días que tuve a mi hijo en el hospital me costaron más de 20 mil pesos”, agrega.
Jorge Albino insiste en que los ataques no sólo provienen de grupos armados de la Ubisort, sino también del MULT.
—De hecho, ellos son más peligrosos porque saben hacer política. Si no estamos de acuerdo con ellos, ni nos amenazan; sólo nos emboscan y nos matan. Y hasta tienen discurso de izquierda y son adherentes a La Otra Campaña (como también lo es el MULTI).
La principal preocupación de la abuela Macaria Merino Martínez, de 80 años de edad, es que muera sin que haya quien la sepulte y le rece. Está sola en ésta, su comunidad de San Juan Copala, o, como ella le dice, Chuma’a, el pueblo de todos los triquis.
—No tengo hambre; pero me trago la tortilla a fuerzas; no hay dinero para velas ni flores, ni caja de muerto… Y quién me va a llevar al panteón. No me puedo morir ahorita.
Cabeza blanca, huipil con listones a la espalda y sandalias negras, termina por compadecerse de Tatachú, el protector de los triquis.
—Los santos también tienen hambre, pues no hay quien les ponga veladora ni les lleve flores. Ellos se alimentan de eso. Tatachú también está sufriendo como triqui. Cuánto tendrá que pagar la Ubisort por eso…
El profesor jubilado Miguel Ángel Velasco, indígena triqui de 52 años de edad y originario de esta población, va de la tensión a la tristeza y luego a la determinación: “Voy a resistir; mejor me muero en la puerta de mi casa que fuera de mi pueblo”.
Desde que inició el sitio de San Juan Copala, todo ingreso o salida se realiza por el monte de esta Sierra Triqui. Selváticos, con platanares y enredaderas en las partes bajas, en las altas los cerros se convierten en fríos bosques de ocotes y encinos. Cañadas y laderas donde continuamente se realizan emboscadas son atravesadas en completa oscuridad por hombres y mujeres, que lo mismo huyen de esta población o resisten el asedio.
Una vez que se ha salido o ingresado de San Juan Copala, las descargas de los francotiradores arrecian en todas direcciones, principalmente hacia donde se escucha ladrar a los perros. Los paramilitares no escatiman balas.
Las cartas deciden la suerte de los triquis
Las manos de Eustolia Álvarez de Jesús colocan cuatro hileras de 10 cartas sobre una mesa de madera desvencijada. El as de oros representa a la vecina población de San Juan Copala. El rey de oros, el caballo de copas y el caballo de oros, a los hombres que desean aventurarse por la cabecera del Municipio Autónomo, erigido el 20 de enero de 2007 por una decena de comunidades de la región triqui baja. El veredicto de la joven mujer es contundente e inapelable: hay mala suerte; no pueden ir. No hay triqui que desobedezca o, como dicen entre sí, “se ponga necio”.
Hay quienes deben aguardar semanas enteras hasta que “la suerte” les favorece. Sólo entonces, en completa oscuridad, se ponen en marcha. Atraviesan un monte enmarañado. Evitan las veredas tradicionales para no ser blanco fácil de los paramilitares, quienes, por turnos, acechan día y noche los caminos a la población sitiada. Muy pocos se atreven a desafiar la vigilancia de los grupos armados. Cuatro de cada cinco han sufrido una emboscada alguna vez. Varios de ellos albergan aún una bala en su cuerpo.
cuando una mujer avanza no hay hombre que retroceda
Reconocen presencia de grupos armados en San Juan Copala
jueves 6 de mayo, 01:00 AM
OAXACA, Oax., mayo 5 (EL UNIVERSAL).- El comandante de la Octava Zona Militar, Luis Arturo Oliver Cen, reconoció la existencia de grupos armados en San Juan Copala, pero descartó el despliegue del Ejército en la zona, ya que hasta el momento nadie ha pedido su intervención en esa comunidad de la Mixteca.
Después del acto conmemorativo del 5 de Mayo por la Batalla de Puebla, consideró que los conflictos que se viven ahí responden a problemas de décadas atrás, no son nuevos.
Descartó que la zona triqui sea focalizada con presencia de droga, y la ubicó como "un área de conflictos por tierra o de intereses políticos o sociales.
Todo esto lleva a crear un ambiente que eventualmente da consecuencias negativas", sostuvo.
Dijo que tiene conocimiento de que la gente de organizaciones como MULT, Ubisort, MULTI están armados, pero agregó que no existe por esa causa un operativo especial.
El Ejército mantiene un despliegue en el estado para detectar drogas y armas, finalizó el militar.
A ocho días de que un grupo armado emboscara a una caravana humanitaria en la región triqui, donde murieron dos activistas de derechos humanos, la población vive en la incertidumbre.
El abogado Marcos Leyva Madrid, representante de la asociación civil Servicios para una Educación Alternativa, acusó que el "Estado mexicano dejó de funcionar en la región desde hace varias décadas y entregó el control a grupos armados que operan con un sistema basado en la impunidad.
"Operan con total impunidad en la zona triqui de San Juan Copala y sus alrededores y el estado no puede hacer nada para controlarlos", dijo al referirse al MULT, a la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui y al Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente, organizaciones que tienen dos caras, una política y de desarrollo social, y la otra, la armada.
03 mayo 2010 La imagen de video lo dice todo. Están sentados entre la maleza, en lo que parece una hondonada junto al río Yerba Santa. David Cilia tiene una herida en el costado y una en la pierna. La mirada denota su agotamiento, el gesto revela su dolor y el miedo tiembla en su voz. Apenas en un susurro explica que mientras seguían a la caravana de la paz en Oaxaca un comando armado les atacó y ellos lograron correr hacia el monte. La cámara panea a la izquierda, el rostro de Érika Ramírez se revela pálido, aún con los destellos de la adrenalina en la mirada, pero hablando casi en secreto, esta joven reportera explica cómo lograron escapar de las balas. Ella y él son reporteros de la revista Contralínea, iban en la caravana para documentar la realidad de la comunidad indígena en la Mixteca. Por fin las autoridades logran rescatarles. El subprocurador Wilfrido Almaraz Santibáñez declara ante los medios que David tenía heridas y Érika salió ilesa, ¿en verdad salió ilesa? No lo creo.
Ni Érika ni la prensa mexicana salieron ilesos de este ataque armado, orquestado por un grupo paramilitar creado, hace años, por el propio gobierno priísta de Oaxaca para “controlar” la violencia étnica en la región. Ellos atestiguaron cómo se vive enfrentarse a un grupo de hombres armados, encapuchados. Escucharon la metralla y delante de ellos las balas alcanzaron a Beatriz Alberta Cariño, una extraordinaria activista por la paz que rescataba a víctimas de violencia y quien dedicó su vida a la construcción de relaciones equitativas entre indígenas de su propio estado. Junto a ella cayó muerto con una bala en la cabeza el activista Jyri Antero Jaakkola, un pacifista originario de Finlandia que les acompañaba para llevar víveres a las indígenas sitiadas, y colaborar al bienestar de esta población autónoma y aislada a fuerza de pugnas políticas.
David y Érika son parte de una nueva generación de reporteros que saben que para ser buen periodista se precisa un compromiso cívico que va más allá de simplemente documentar las tragedias. Su trabajo nos permite ponerle un rostro a las cifras de la Conapred, que muestran que en México 39.2% de la población indígena vive en pobreza extrema, que 75 de cada 100 personas hablantes de lengua indígena no son derechohabientes de servicios de salud, y que en la Mixteca preservar la dignidad indígena está penado con la muerte.
Cuando circuló la noticia creímos que esta dupla periodística había sido secuestrada; afortunadamente salieron con vida y su testimonio nos recuerda que en México documentar la realidad puede costarte la vida. Bety Cariño aseguraba que sin la presencia de los medios hace mucho que ya habrían aniquilado a toda la población triqui, incluso ella estaba viva, decía, por el poder de su palabra y el eco de su voz en la radio comunitaria. La violencia en México es sistemática y perfectamente dirigida hacia quienes la revelan y contra quienes trabajan para erradicarla. Por quienes sobrevivieron y por quienes han muerto, la libertad de expresión se reivindica como un instrumento vital para rescatar nuestra humanidad de entre los escombros políticos. Creo que la cura contra el dolor de tanta muerte radica en hacer un mejor periodismo que documente los esfuerzos de la sociedad por reconstruir la paz y los derechos humanos.
El intento por imponer ahora el modelo Medellín en México tiene un punto débil: la ausencia de un grupo insurgente que permita fabricar mediáticamente la existencia de una narcoguerrilla. Carlos Fazio / LA JORNADA El México de Felipe Calderón se mira en el espejo colombiano. Si Colombia es el modelo de un Estado autoritario de tipo contrainsurgente, Medellín es el modelo paramilitar, que con base en la seguridad ciudadana se intenta imponer en Ciudad Juárez, Chihuahua, como laboratorio de una guerra urbana a expandir en plazas como Reynosa, Nuevo Laredo, Tampico o Morelia. Ambos modelos se nutren de la excepcionalidad y la violencia reguladora. Para funcionar tienen que recurrir a medidas de excepción, y dado que lo que está en disputa es la hegemonía y el dominio territorial de amplias zonas del país bajo control de mafias criminales, el régimen de Calderón utiliza en la fase actual los aparatos coercitivos del Estado para tratar de imponer nuevas reglas de juego. Un nuevo orden. En México, la transición al siglo XXI se dio mediante un cambio de partidos y figuras en la administración gerencial del Estado. Fue una transición pactada. En los años 90 del siglo pasado, la configuración de un Estado de tipo delincuencial y mafioso hacía necesario un recambio formal. La guerra intestina entre las mafias del Partido Revolucionario Institucional, que provocó tres crímenes de Estado (los del cardenal Posadas, Colosio y Ruiz Massieu), fue la evidencia de que no se gestaba un proceso pacífico de tránsito o movilidad de elites. Ya entonces, los cárteles de la economía criminal, con su expresión más visible, el tráfico de narcóticos ilegales, habían penetrado al Estado y sus aparatos institucionales en todos los niveles de gobierno, pero también a las empresas, la banca y los partidos políticos. Lejos de ser una anomalía, o algo externo o extraño al sistema, el uso de la violencia reguladora por los nuevos actores armados de la ilegalidad expresó la dinámica propia de un régimen político que necesitaba recrearse para seguir funcionando. Como dice Edgardo Buscaglia, el monstruo de lo que se ha dado en llamar crimen organizado es un producto consensuado de las elites empresariales y políticas mexicanas. Un monstruo que ha generado enormes flujos de recursos financieros y patrimoniales de origen ilícito, que fueron lavados en la economía legal. El auge de la criminalidad floreció de la mano de empresarios de la violencia (que son quienes deciden los aspectos logísticos y operativos clave del negocio), con recursos financieros para pagar un segundo nivel de empresarios aún no capitalizados, que a su vez controlan agrupaciones irregulares (sicarios, bandas, escuadrones de la muerte para la limpieza social, comandos altamente especializados para tareas de narcoterrorismo, etcétera) integradas por empleados potencialmente desechables, encargados de las tareas operativas más riesgosas. Ante la retirada paulatina, casual o intencional del Estado, diversos grupos en competencia armada y con intereses, motivaciones y estrategias diversos, desafiaron las pretensiones de exclusividad y universalidad estatal, y al romper fácticamente el monopolio de la violencia, acumularon poder y ganancias en muchas regiones del país. El Estado, debilitado, pasó a ser un jugador más, a medida que se consolidaba un conjunto de intermediarios armados (cárteles, bandas, mercenarios, empresas de seguridad) con una alta capacidad de control social en espacios territoriales delimitados, en colusión con los medios políticos, institucionales y económicos locales. Así, mediante alianzas circunstanciales y la formación de redes delincuenciales mafiosas, siempre con un pie en las estructuras políticas y coercitivas del Estado, los señores de la guerra desplegaron estrategias de dominio territorial y coparon los mercados de la seguridad (que se privatizaron), para proteger las actividades relacionadas con la economía ilegal, invertir en actividades legales e insertarse en la vida cotidiana de las comunidades como agentes de regulación y contención política, mediante un modelo de negociación permanente del desorden y el caos. Lo novedoso, en México, como ocurrió antes en Colombia, es el giro mercenario y la urbanización de los conflictos, en el contexto de una guerra gubernamental por el control del territorio y el afianzamiento del ejercicio de la autoridad, ante el desorden caótico y el desbordamiento de la violencia criminal que sobrevino tras la ruptura de la pirámide política de comando y control que garantizaban, en el antiguo régimen, el presidencialismo autoritario y el partido hegemónico. Si en Colombia la llamada narcoparapolítica de la era Uribe significó grandes cambios y transformaciones estructurales en el mapa político de las regiones y la dinámica de los conflictos armados, con la aparición de grupos emergentes y el traslado y movilidad de las elites hacia escenarios más favorables para sus intereses, merced a la nefasta alianza legalidad-ilegalidad, en México la transición no ha sedimentado aún, aparte de que ambos procesos tienen características propias. El intento por imponer ahora el modelo Medellín en México tiene un punto débil: la ausencia de un grupo insurgente que permita fabricar mediáticamente la existencia de una narcoguerrilla. No obstante, el Operativo Conjunto Chihuahua recogió los elementos básicos aplicados en Medellín. Esto es: mando operacional del Ejército; militarización de Ciudad Juárez; guerra urbana contrainsurgente; fase de paramilitarización (escuadrones de la muerte para la limpieza social); mercenarización del conflicto con financiamiento de cúpulas empresariales. En todo caso, mientras queda exhibida la violencia selectiva de un Estado que alienta la “guerra entre cárteles rivales”, se desmorona la falacia que justifica el fenómeno paramilitar como una respuesta a la violencia guerrillera. La insurgencia nace de la violencia oficial pro-oligárquica, vía el Ejército, las policías, los paramilitares y el terrorismo mediático. Armando Duarte Moller Fecha: 19 de marzo de 2010 11:31 Asunto: RE: LOS CÍNICOS Para: "volver-a-marx@googlegroups.com"
Compañeros:
Con relacion al desplegado del DIA donde argumentan las razones para justificar la alianza con el PAN en las elecciones locales de este año, comparto la siguiente reflexión.
Toda la argumentación que se hace en este documento, está basada en una premisa falsa, y por lo tanto, echa por tierra todos los argumentos que se esgrimen. Esta premisa está resumida en el siguiente párrafo tomado del desplegado en cuestión:
"Las alianzas electorales con el PAN –que hemos establecido públicamente y de cara a la Nación- son el único camino que tenemos abierto para evitar una restauración autoritaria en 2012 y que se viene gestando desde 2006".
Es decir, que para quienes firmaron el desplegado por parte del DIA, vivimos en estos momentos un régimen no autoritario (¿democrático entonces?) al que hay que defender. ¿Como se explica, si no es así, que hablen de una inminente "restauración autoritaria? En otras palabras, aceptan que el régimen de Calderón es democrático. Que la restauracion autoritaria solo viene del PRI, en consecuencia, que el gobierno del PAN, parafraseando a Calderón, "haiga llegado al poder como haiga llegado", es mejor que el regreso del PRI al poder. Atrás quedaron las acusaciones de que este gobierno fue impuesto mediante el fraude electoral, mediante la fuerza autoritaria del capital transnacional que invirtió cientos de millones de pesos en la campaña del miedo para inducir el voto por el PAN, para asegurar sus privilegios. Para estos representantes del DIA, La represión al SME, la impunidad en el caso de la guardería ABC, la militarización del país so pretexto de la lucha contra el narco, la represión a los mineros de Cananea, la escandalosa devolucion de impuestos a las grandes corporaciones que ascienden a miles de millones de pesos, la entrega de nuestras riquezas naturales a estas corporaciones y la terrible corrupción que impera en el poder público, son "conquistas" que hay que defender frente a la aspiración del PRI de regresar a la Presidencia de la República en el 2012.
Este sola frase del desplegado demuestra que los líderes formales del DIA han perdido el piso por completo. Ahora resulta que la oligarquía sólo esta en el PRI y no en el PAN. Es una desverguenza que se autoidentifiquen como "de izquierda". Salta a la vista que el país necesita de una corriente política-ideológica de izquierda congruente, con firmeza de principios, Socialista pues!
Un saludo
Armando Duarte Moller Democracia Popular Asociación Política
Date: Thu, 11 Mar 2010 10:27:01 -0600 Subject: LOS CÍNICOS From: gerryvzla@gmail.com To: sinmitonohayutopia@googlegroups.com; mahuechi@googlegroups.com; nacionalistasmex@googlegroups.com; pregoneros@googlegroups.com; volver-a-marx@googlegroups.com
Camaradas va el desplegado del DIA que mando Navarro, completo, como ustedes pueden ver en el agregado que publicó La Jornada en la primera plana estos son con los que el PRD de toda calaña se anda aliando para hacer lo mismo: cambiar acuerdos por prebendas y cínicamente dicen que México perdió la esperanza, cuando son ellos los que se llevan haciendo acuerdos nauseabundos. Aquí cabe hacer una aclaración, aunque nos duela, los priistas están equivocados los panistas no traicionaron a nadie, el acuerdo es claro, y el acuerdo es que las alianzas son válidas si se hacen con gente de la misma ideología y el PRD que se anda aliando poco o nada se diferencia, ideológicamente, con el PANYUNQUE, salvo que, los prdistas-dias, son más cínicos.
-- La preparación ideológica de la masa es, por consiguiente, una necesidad de la lucha revolucionaria, es una condición indispensable para la victoria: Gramsci
MORENA con AMLO 2012
(Movimiento de Regeneración Nacional)
Música y Letra de Byron Barranco.
AMLO 2012-2018
en el 2012, con Andres otra vez!!!
Volcanes 30"
El cambio verdadero vendrá. Sin violencia, democráticamente llegará. La fuerza de millones de mexicanos que ya exigen con impaciencia una nueva realidad, lo hará surgir por el bien de todos. López Obrador representa el cambio verdadero. Escúchalo. Sólo el pueblo puede salvar al pueblo. Partido del Trabajo
PROHIBIDO
Mexico, la gente de Mexico, ha despertado y es volcan activo su conciencia colectiva.
ACTIVIDADES DE LA RESISTENCIA
“INSTRÚYANSE, PORQUE NECESITAREMOS TODA NUESTRA INTELIGENCIA. CONMUÉVANSE, PORQUE NECESITAREMOS TODO NUESTRO ENTUSIASMO. ORGANÍCENSE, PORQUE NECESITAREMOS DE TODA NUESTRA FUERZA” Antonio Gramsci